domingo, 1 de marzo de 2026

Domingo 1 de marzo: DEIFONTES (por Caparacena)

    Esto va que vuela señores. Entramos en marzo, el mes en el que la primavera nos llega marcando el preámbulo de la época con las marchas más exigentes de la temporada. Poco a poco nos iremos adentrando en las rutas cargadas de kms y desniveles.
Por contra, hoy, como aperitivo teníamos una rutilla novedosa, si bien es cierto que no es la primera vez que vamos por esos lares pero siempre la hemos hecho en sentido inverso. 

    Deifontes siempre es un buen destino y, aunque solo tenga una vía de acceso, en el mundillo ciclista nos las ingeniamos para llegar con los kms correspondientes.

    La de hoy era, como decía novedosa. Debíamos ir a "llanear" un rato por la vega, concretamente por la silenciosa hasta Pinos Puente y desde ahí tomar dirección a Caparacena para llegar al Cubillas y ya tirar millas hasta Deifontes. El regreso, nuevamente hasta el Cubillas para llegar al Chaparral y afrontar la subida a Güevejar para dejarnos caer a Pulianas, Peligros y Albolote donde, después de un breve reagrupamiento cada uno ha tirado para su cortijo.
También teníamos como novedad ajustar los horarios de salida. Un cuarto de horilla antes, aprovechando que cada vez amanece más pronto. En esas estábamos cuando el grupo al completo, que pasaba de la treintena, partía hacía la vega, a excepción de nuestros veteranos que tenían marcada la ruta a Deifontes por Albolote y el Cubillas directamente.

    Como decía, partía el grupo al completo. Da alegría rodar los primeros kms viendo esa gran marea amarilla abandonar Maracena escoltados por nuestro incombustible Miguel a bordo del coche de apoyo. Hacía buena temperatura y había ganas de rodar por lo que el grupo, compacto, pone velocidad crucero hasta Pinos Puente donde, a las primeras de cambio se forman tres grupetas con diferentes ritmos. La llegada al Cubillas no marcan diferencias muy significativas. Desde cola de grupo se ve, no muy a lo lejos, primero un grupillo de varias unidades y un poco más adelante, el resto.
Desde el Cubillas, la cosa cambia. Parece que el retorno marca la ida y hay que ir guardando algo de fuerzas para Güevejar por lo que la goma se va estirando poco a poco. Eso si, la grupeta del medio y la de atrás casi se tocan las manos como aquel que dice pero la de delante, vuela rumbo a un cercano Deifontes. Tal y como establece el calendario, y para evitar diferencias abultadas, los delante tienen la opción de ampliar un poco el recorrido hasta Iznalloz, o hasta donde buenamente consideren oportuno, para volver sobre sus pasos y así, dar algo de aire a los detrás.
Y así ha sido. La llegada al control de firmas, fijado en el Restaurante El Nacimiento se hace de manera escalonada, tres grupetas con apenas 5 o 10 minutos de diferencia en total entre unos y otros, que es lo que se pretende, lo que le ha dado algo de "vidilla" a las pobres camareras, que eran tres, que atendían el local con toda la paciencia del mundo, sorteando los envites del personal vestido de amarillo,  sobre todo cuando Rafa Malagón pedía por 534 veces su deseada y más que merecida tostada de aceite y tomate.

    Tras el refrigerio, foto de familia y vuelta al tajo. El pelotón compacto de nuevo. Nuevamente da gusto ver rodar así a la tropa. Tocaba ponerse el traje de faena y en las primeras de cambio, en la "cuesta de las cabezas", vuelta a las grupetas, con poca diferencia entre unas y otras pero con el ritmo amoldado a las posibilidades de sus integrantes.

Foto de familia

    En ello estamos cuando comienzan las primeras rampas, nada más pasar El Chaparral. Menos mal que el día de hoy no nos ha castigado con el sol. Un nublado y un vientecillo "amable" nos corteja hasta mediada la subida cuando, nuestro compañero Agustín Morón ha terminado en el suelo por un "afilaor" con una rueda de delante. Nada que lastimar, salvo el susto, y tras una breve revisión de la flaca, retomamos la subida.

    Por cierto, ¿sabéis como se llama la última subida que corona Güevejar?. Que bonito es cuando una carretera tiene su nombre en el argot ciclista. Seguro que conoces más de una: La silenciosa, la longaniza (la que va de La Malahá a Ventas de Huelma), la cuesta de la Parra (ya en desuso debido a la autovía pero es la que iba desde el surtidor pasado el cruce de Deifontes hasta el 402), los caracolillos de Vélez y la que nos ocupa hoy, la "cuesta del olivo". Una cansina y repentina cuesta de apenas dos kms que comienza minándote poco a poco y que en los últimos 300 m se pone con un 12-14%.
Pues esa "cuesta" la hemos subido hoy, con reagrumiento arriba, improvisado por parte del personal,  como protagonista anónima ya que pocas veces, está dentro del calendario. 

    La llegada al reagrupamiento en Albolote, previo paso por Peligros, y bajando por el Juncaril llegando a Maracena con un horario más que bueno, sobre las 13.00 h, que no está nada mal.
Los veteranos en acción

FOTOS

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