El temido cambio de hora es el que marca, una vez más, el punto y final a nuestro calendario de rutas. Es tradición que la temporada de ciclismo de carretera concluya el último domingo de octubre. Atrás quedan nueve meses —que hoy se ven ya lejanos— desde que en Dorleta diéramos el pistoletazo de salida a la edición número 44 del calendario. Más de 3.000 km recorridos (concretamente 3.065 según el rutómetro de 2026) y 339 puntos en liza, en un año donde solo uno ha conseguido no faltar ni un solo día.¿Quién si no? Una vez más, nuestro inigualable Manolo Ramal, hombre de peña como pocos, que a sus 83 primaveras sigue al pie del cañón completando un pleno de asistencias y amarrando la totalidad de los puntos. Lejos de polemizar con el kilometraje, el solo hecho de plantarse en el punto de salida dispuesto a plantar cara a la marcha —a su ritmo, dentro de sus posibilidades y sin importar el reloj, la lluvia, el frío, el calor o los compromisos familiares— merece un aplauso cerrado. Manolo ha logrado, como se suele decir en los bolos, un strike", un pleno absoluto. ¡Bravo por él!
Muy de cerca le siguen en el podio de asistencia Juanjo, el recién estrenado abuelo que ya le va marcando la ruta a seguir al pequeño Gonzalito (joven promesa que se unirá a nosotros en años venideros), y Joaquín, otro de nuestros incombustibles veteranos.
Este 2026 pasará a la historia como un año tranquilo. Salvo el accidente sufrido el primer día de la temporada por nuestro compañero Jorge, poco más hemos tenido que lamentar aparte de algún que otro «coqueteo» con el asfalto —riesgos del oficio— y averías sin mayor importancia.
Mención especial merece también nuestro compañero Miguel, fiel lugarteniente de la seguridad del pelotón, impecable cada domingo al pie del cañón —o a pie de carretera, mejor dicho—, vigilante para que todos rodemos un poco más seguros.
Mención también a Agustín, quien se unió al club a principios de temporada y a quien esperamos ver con nosotros durante muchos años más.
En lo estrictamente deportivo, la marcha de hoy ha servido para hermanar a todo el pelotón. Rodar juntos siempre es complicado, pero hoy lo hemos conseguido en un ambiente festivo y distendido, como en las grandes citas ciclistas al llegar a los Campos Elíseos de París o a la Castellana de Madrid (aunque este año le hayamos «birlado la cartera» a la capital aquí en Granada).
Como colofón, nos aguardan los grandes fastos de despedida. El tradicional almuerzo se celebrará el próximo sábado 28 de noviembre en el Hotel Abades Nevada Palace para poner el broche de oro a este año. Por su parte, la junta directiva ya trabaja en la planificación y diseño de la próxima edición, que para nosotros empieza desde hoy mismo.
Con estas líneas damos por finiquitadas también las crónicas dominicales, esos relatos que cada domingo por la tarde irremplazablemente se redactan con todo el cariño del mundo para uso y disfrute del personal.
Desde aquí saludamos también a todos nuestros seguidores, que son muchos, y que nos leen desde infinidad de lugares, no sólo de España sino también de Europa, América e, incluso, Asia.
El año que viene volveremos con más ilusión si cabe.
Hoy, gracias a todos y cada uno de vosotros, el Velo Club Maracena, sigue haciendo historia y es, sin lugar a dudas, un poco más grande.
Nos vemos en la carretera, compañeros.
Buen día de compañerismo risas anécdotas , por muchos años más
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