domingo, 12 de mayo de 2019

Domingo 12 de mayo: CIRCUITO DE LOS PUERTOS

Momento en el que el grupo, rinde homenaje a nuestro compañero y amigo Jose Manuel


     Hay días, queridos compañeros en los que uno tiene que tirar de lo que sea para sentarse frente a una pantalla y escribir lo que más o menos suele ocurrir un domingo cualquiera después de hacer una ruta en bici.

     Sé, y me consta, que algunos de vosotros estáis esperando como agua de mayo el relato (o la crónica como cariñosamente la llamamos) de la marcha y sobre todo, las fotos, que cada vez son más los que se suman a eso de tirar de móvil e inmortalizar cualquier momento de la jornada.

     Pero hoy, queridos compañeros, me vais a permitir dejar de lado la "parrafada" cotidiana de lo acontecido hoy deportivamente hablando en esta marcha que hemos recorrido el circuito de los Puertos entrando por Colomera y pasando por Benalua de las Villas, venta de Andar, Puertos Onítar y Zegrí para salir de la zona por el 402 (donde hemos avituallado como de costumbre), Iznalloz, Deifontes y pantano del Cubillas.
    Hoy, decía, me vais a permitir dejar de lado el relato deportivo para centrarme en nuestro compañero, nuestro amigo, mi amigo Jose Manuel, cariñosamente conocido como "pajarillo".

      A veces, la vida nos pone a prueba. Nos pone trabas, aún sin merecerlas. Nos hace ser fuertes a base de tesón. 

     En tus palabras de esta mañana, en las que me decías, nos decías, que os habíais amoldado a vivir con las limitaciones propias que imponen este tipo de enfermedades, con vuestro día a día, ahora, justo ahora ha tenido que ser.

     Tu mujer, tu compañera, la madre de tus hijas, nos ha dejado para siempre. NO sin lucha, NO sin estar presente a cada momento en esos acontecimientos importantes que nos ofrece la vida. Nos ha dejado de forma temprana, incluso injusta diría yo, pero nos ha dejado. No ha podido ser estar por más tiempo. 

     Pero debes saber, amigo, y debes tener en cuenta que se ha ido como Dios manda. Rodeada de los suyos, querida, amada, luchando hasta el final y os ha dejado con la tranquilidad de que habéis hecho todo lo humanamente posible.

     Hoy, amigo, en la hora temprana de la madrugada, nos ha sorprendido el mazazo que la vida te ha dado.

     Pero la vida sigue, y el velo club ha rodado como suele rodar todos los domingos. Pero ha rodado como a ti te gusta. Todos juntos, en grupo (salvo los típicos escarceos propios de las subidas).
Pero al fin y al cabo ha rodado unido, todos contigo, a modo de homenaje, de tributo y de honra hacia la memoria de tu compañera, con foto incluida en el punto más cercano al cielo en el que hoy hemos estado.

     Descansa en paz, te lo mereces, amiga Mari Carmen.



POEMA ESCOCÉS PARA DESPEDIR A UN SER QUERIDO

“Puedes llorar porque se ha ido 

o puedes sonreír porque ha vivido; 

puedes cerrar los ojos y rezar para que vuelva 
o puedes abrirlos y ver todo lo que ha dejado; 
tu corazón puede estar vacío porque no lo puedes ver 
o puede estar lleno del amor que compartes; 
puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vacío, 
dar la espalda o puedes hacer 
lo que le gustaría: 
sonreír, abrir los ojos, amar y seguir”.

domingo, 5 de mayo de 2019

Domingo 5 de mayo: LAS TRES PROVINCIAS


     Ya estamos aquí. A ver como lidiamos con este toro compañeros.
 
     Difícil se me hace empezar este relato. No se si empezar unos 8 años atrás, cuando el indomable Goyo, creador por aquellos entonces del sin par trote cochinero que lo llevaba todos sitios, se le ocurre una de esas "goyadas" invitándonos a conocer la tierra por la que pasaron sus antepasados más recientes. 

     La cosa resultó infructuosa y la osada aventura quedó reducida a un pseudo intento de pisar (aunque al final si se hizo por otros derroteros) las tres provincias de Granada, Córdoba y Jaen por sus zonas colindantes.

     Con esa espina nos quedamos los que antaño dispusimos tal ruta y hoy hemos cumplido con el digno acometido. Ruta incluida, para dar más solemnidad en nuestro calendario de marchas 2019 y marcada en el libro con el carácter oficial.

     Hoy, decía, ha sido el día. Y con Goyo incluido, con la encomienda de cicerone desde el vehículo de apoyo, ya que es sabio conocedor del terreno por partida doble ya que, al citado asentamiento familiar, se le une el otrora ávido carácter ciclista de raza que no se amilanaba por nada lo que propiciaba, de vez en cuando, lances velocipédicos  por toda la comarca.

     Como mencionaba, nuestro improvisado maestro de ceremonias nos ha marcado una ruta por la zona que comenzaba en Alcalá Real con dirección a Venta de Agramaderos (donde, al paso por la localidad, hemos rendido tributo con parada y foto a nuestro compañero Malagón ya que es su lugar de nacimiento) Montefrío, Algarinejo (con parada para avituallar como es debido), Alamedilla y de nuevo Alcalá Real.

En resumen de cuentas, hemos rodado casi 90 km por las provincias de Jaen, Granada y Córdoba.

     La ruta en sí, transcurre por unas impresionantes carreteras por una trazado de monte donde predominan los olivos que van dejando paso, de vez en cuando, a alcornoques, chaparros y algún que otro grupúsculo de pinos.
     Ante tal paisaje, y para adornarlo en esta explosiva primavera y como ayudado por esa luz que hoy nos ha acompañado en determinados tramos de recorrido, añadimos unas espectaculares y luminosas gayombas con su amarillo radiante y amapolillas varias que salpicaban por doquier en los verdes campos regados por las últimas lluvias.
     Añadir, para más inri, la escasez  de vehículos que hay por la zona.

     Goyo advertía.Cuidado que la zona es zona de cerros, lo que se traduce en un continuo subir y bajar dejando poco espacio al llano. 
     Tal orografía no aporta, al menos por donde nosotros hemos pasado, grandes y empinadas subidas pero si unas rampillas dignas de mención, tanto para subir como para bajar así como tres puertos largos, tendidos y exigentes.

      Ahí, cada cual los ha afrontado como mejor quería (o podía), con sus bajadas, en algunos casos peligrosas. En una de esas bajadas hemos tenido que lamentar la caída de nuestro compañero Emilio, que, salvo el susto inicial, la cosa no ha quedado más que en anécdota. Es un tío duro y eso se nota.
Eso si, añadir aquí la importancia del uso del casco. De no haberlo llevado como Dios manda, ahora estaríamos hablando de otra cosa ya que todo el golpe ha sido prácticamente en la cabeza.

     La marcha, una vez llegados a Alcalá Real con casi 90 km a las espaldas, ha terminado como mandan los cánones, con una comida de hermandad en el totalmente recomendable Asador Puerta de Alcalá donde nos han tratado de maravilla. 
Tomad nota del sitio que es de lo mejorcico, con buena calidad, buen precio y muy buen trato.

     Además, como suele ser habitual, y sabiendo que todo ávido lector (y lectora) que hoy ha estado en la ruta, está esperando como agua de mayo el relato de lo acontecido en el apartado de chascarrillos y anécdotas, ahí va.
     "Hasta hoy no ha zio día" decían unos. "Esto es como salido de un pasaje del Quijote", clamaban otros y los demás, pies al suelo que nos caemos ante tal escena de ver a la señora del bar "jipando si tenia que jipar" bajándose del coche con aquello en las  manos y gritándonos a voz en pecho eso de "A ALGUNO DE USTEDES SE LE HA PERDIDO ESTO?"
     La cara de todos pasándose la lengua por toda la encía antes de contestar, no tiene precio jajajajaja. 
     Entre risas he podido advertir a uno decir: MIO NO ES.
Si es que lo normal es dejarse un bote de agua, unos guantes, algún casco (que también ha pasado) pero "mae mia".... HASTA HOY NO HA SIDO DÍA. P´habernos matao jajajajajaja.

Como colofón, envio al isigne creador del majestuoso trote cochinero un órdago claro para que nos deleite como solo él sabe hacerlo con su particular visión de las cosas comenzando con su espectacular "Buenas, aqui Goyo". De no hacerlo, el relato lo damos por terminado aquí. 


lunes, 29 de abril de 2019

Domingo 28 de abril: LA PIRENAICA

   

     Aquí teneis las fotos de la marcha del domingo 28 de abril por las tierras de la Sierra de Huetor, Beas de Granada y Quentar.

     Nosotros, cariñosamente, la llamamos La Pirenaica, ya que, aun no siendo una marcha demasiado dura, si que lo es exigente. Todo es un continuo subir, con rampas más que aceptables, culminado el ultimo tramo con desniveles que rozan en algunos puntos el 16 %.

     Como contrapunto, los paisajes que se disfrutan, junto con las vistas panorámicas desde las alturas de una exuberante vega granadina endulzan el sufrimiento que la ruta pueda causar en las piernas de más de uno.

     Ya que este que os cuenta no pudo asistir por temas laborales, no se puede extender lo deseado a la hora de narrar lo acontecido a lo largo de la marcha.

     Eso si, citar una vez más, la elegancia que algunos socios tienen para sus compañeros.

     En un mundo, el del ciclismo (o cicloturismo), en el que prima la competitividad y la extrema necesidad de llegar antes que nadie a no se sabe bien donde, es muy grato saber que en este club existen compañeros capaces de dejar de lado ese ritmo (aunque sean capaces de soportarlo) por el mero hecho de ayudar a un compañero averiado, acompañar al que no va tan bien encima de la flaca, sacar una foto (o 200) para que luego todos podamos compartirlas, preparar un coche cada domingo (que esto no tiene nada que ver con el delegado que se lo encuentra en el punto de partida), o como pasó ayer domingo, que en plena bajada, se bajen de la bici al ver un inminente peligro en una escabrosa carretera y sean capaces de avisar a todo el que iba pasando.

    Como digo, son detalles que hacen familia, que unen, que ponen a nuestro club en el lugar que se merece. 
     Que cuando no vas bien, sabes que sin pedirlo, te encuentras rodeado de gente que aparta su "ambición ciclista" para acompañarte, que te das cuenta que te encuentras protegido.
Si a eso, además le añades las risas, los chascarrillos y las anécdotas diarias (que son muchas), podemos afirmar que nuestro club es el mejor club del mundo.


FOTOS

jueves, 25 de abril de 2019

DOMINGOS 14 Y 21 DE ABRIL: SIERRA ARANA y TÓZAR

Parte del grupo en Sierra Arana
Entrando en Moclín, una vez superada la subida
     Después del parón obligado por la lluvia, el club reanuda su actividad con dos marchas establecidas en el calendario de rutas.
       Una a Sierra Arana el domingo 14 de abril y otra a Tózar el domingo 21 de abril.
      Coinciendo con la Semana Santa, el grupo se ha visto mermado de participantes ya que algunos, entre los que se encuentra el que os cuenta, se encontraban de vacaciones.

    Asi las cosas, poco que contar de estas dos rutas.




domingo, 31 de marzo de 2019

Domingo 31 de marzo: RESTAURANTE 402


DE COMO EMPEZAR CAMINO DEL 402 Y TERMINAR EN LA ERMITA DE LOS TRES JUANES

     Pues eso compañeros. Hoy, el calendario fijaba una ruta bonita, cómoda y con kms. suficientes como para poder disfrutar de una buena mañana primaveral con la flaca.

     Se ve, cosa que no es rara dicho sea de paso, que el tiempo quiere ganarse ahora el protagonismo (en lo negativo) que no se ha ganado a lo largo del invierno e inicio de temporada.

     Van dos marchas, la del domingo pasado y este, en la que las nubes hacen acto de presencia. Y como es normal, esa presencia viene acompañada con amenazas de alerta "quasi" amarillas (que manía esa de los telediarios de ponerle colores a las ganas de llover) que motivan al personal a leer dos temerarias palabras. Por un lado, ALERTA, y por otro (que va asociada a la primera, AMARILLA. Alerta amarilla, como avisando de un presagio de diluvio o algo así. 
Lluvia meona, de toda de la vida. ¿Que son esas tonterías ahora de poner nombre y "acojonar" a la gente de esa manera?. 

     Hoy, ni eso. Una persistente lluvia que no llegaba ni al suelo acompañada de un cansino a la vez que agradable aire, ha sido la tónica de un devenir de la marcha de hoy en la que sólo cinco socios, cinco, más el delegado de marchas se han aventurado a pasarse la "alerta amarilla" por esa noble zona apellidada "arco del triunfo".
     Lo que yo os diga. El suelo, algo mojado al inicio, pero que una vez llegados al cruce de Colomera, seco seco. Solo ha sido, una vez llegados a Deifontes, cuando se ha visto algo más mojado por la incesante insistencia de la que caía en forma de lluvia del cielo, y que ha propiciado una nueva modificación de lo que inicialmente se había acordado solo un par de kms antes en un pacto entre caballeros de llegar al menos hasta Iznalloz ampliando si fuese oportuno hasta el destino final situado en el Restaurante 402.

     Así las cosas, se ha dado por concluida la ida en El Nacimiento de Deifontes, coincidiendo con el momento de más lluvia que, una vez reanudada la marcha en sentido inverso, ha cesado hasta el límite de vislumbrar en algún momento puntual un tímido sol que ha secado totalmente incluso el asfalto.
     Tanto, que nos hemos venido arriba en las cercanías del Cubillas y como quien no quiere la cosa, el amigo Damián nos ha soltado un envite de órdago al más estilo del Mus, diciéndonos que él y solo él se va a ir solito a Los Tres Juanes de Atarfe para complementar la jornada.

     Y nosotros, que nos somos mucho de que nos toquen las palmas ya que nos conocemos, pues allí que nos hemos apuntado. A subir por las canteras, no sin avisar a los neófitos de la zona, de que allí hay un par de rampillas coincidiendo con el final de la subida que quitan el sentido, rampillas que el algún momento superan el 20 % de desnivel.

     Las nubes, esas que nosotros ya pensábamos que habían pasado a mejor vida, también se han apuntado y justo al inicio de la ascensión, han tomado de nuevo la iniciativa bautizándonos en nuestra primera subida a la ermita lloviendo. Como bien decimos en Maracena, "ya hemos salido de eso".

     Aún así, hemos disfrutado mucho (como enanos), reído (como críos), fotografiado (a pesar del agua) y descendido con unas elevadas dosis de precaución para no empañar tan idílica como estrámbotica jornada encima de la "flaca"

     Esto es ciclismo, señores.

     Para saber más sobre la Ermita de los Tres Juanes, pincha AQUÍ

lunes, 25 de marzo de 2019

Domingo 24 de marzo: VENTAS DE HUELMA y I COMBINADA CICLISTA CONTRA EL CÁNCER


     No se que le pasa al calendario. Si es cuestión de suerte o de mal fario o yo que se qué. La cosa es que cada año que en nuestro libro de rutas aparece Ventas de Huelma, aparecen, como por arte de magia, las nubes, por lo menos con amenaza de lluvia y en el caso de esta semana, con lluvia en el mas estricto sentido literal de la palabra.

     Por cierto, muy buenas compañeros. Al hilo de la marc
ha de Ventas, poco más que contar salvo lo que nos ha llegado de algún que otro socio que se ha dignado en contarnos que después de la salida, unos dieron por finiquitada la ruta en las inmediaciones de Chauchina y Romilla y otros, los más aventureros en Ventas, completando el recorrido a pesar del mal tiempo.

     Otros, por contra, cumplimos con nuestros compromisos solidarios inscribiéndonos y participando en la I COMBINADA CICLISTA CONTRA EL CÁNCER DE COLON celebrada en la localidad de Otura a beneficio de la AECC Granada, en un bonito y exigente circuito de 4 km de recorrido que transcurre alrededor del campo de Golf de la Urbanización Santa Clara.

    El día se presentaba feo, con lluvia y viento pero aún así, allí nos presentamos en una linea de salida dispuestos a dar sabida cuenta de una prueba que, aunque tenga un marcado carácter no competitivo, no queda libre de los típicos "piques" cuando se acerca alguna rampa.
     Y allí había rampa para dar y regalar. 
     Vaya tela. El circuito, como decía, tenía algo más de 4 km por vuelta. Ni un metro de llano. Una bajada imponente seguida de un tramo de transición de algo más de un km de longitud en continua, aunque suave subida daba paso, después de un giro a izquierdas, a una rampa de algo más de 350 metros al 16 % de desnivel. Una rápida bajada y una nueva rampa con idéntico desnivel llevaba al paso por meta. Así, 10 vueltas más la que dimos por nuestra cuenta de reconocimiento.

     Esa era la modalidad Road (carretera). Los que eligieron la modalidad Combinada, como nuestro presi Marcelo, debían dar 8 vueltas en carretera y 4 vueltas en un recorrido para MTB que también se las traía.

     También estaba la modalidad MTB que solo era de montaña pero que de nosotros no participamos ninguno.

     A pesar de la lluvia, y del exigente recorrido, no hubo que lamentar ningún contratiempo de ningún tipo permitiéndonos así disfrutar de una jornada de ciclismo con dorsal y con una organización de lujo por cuenta de la Asociación contra el Cáncer de Granada, lo que nos confirió elevadas dosis de seguridad durante todo el recorrido.

     En la linea de meta quedó patente, aunque eso es lo menos en pruebas de este tipo, quienes son los gallitos. Que manera de andar....y de doblar a gente. Por no decir los que se retiraron, que también fueron otros tantos.

     Como decía, el resultado en linea de meta es lo de menos pero hay que mencionar que el veloclub subió más de una vez al cajón del podio ya que tuvimos resultados más que satisfactorios.

    Una vez más, el velo Club Maracena está a la altura de su filosofia. Estuvo presente en una actividad solidaria, comprometida con la lucha contra el Cáncer en este caso. 
Vernos allí, de amarillo, entre tanta gente anónima me llenaba de orgullo. Eramos la única peña de toda Granada. Cierto es que había grupos minúsculos de ciclistas, pero la gran mayoría eran inscripciones individuales. 

     Ya os digo, el velo club aportó una vez más, el mayor número de participantes por peñas.

     Al mismo tiempo me da rabia de ver como en Granada, cada domingo salen a las carreteras ciclistas que se pueden contar por miles, algunos de ellos capaces de recorrer media España para participar en alguna prueba y dejan de lado con la excusa más tonta, actos como este en el que detrás de todo, hay un equipo humano dedicando algo más que su preciado tiempo en organizar un evento con la simple motivación de recaudar fondos para la lucha contra el Cáncer.

    En fin, nosotros, a lo nuestro, a participar que es lo nuestro. 

     He dicho.


domingo, 17 de marzo de 2019

Domingo 17 de marzo: ALOMARTES

    
El pelotón, compacto, a la llegada a Illora en el regreso

      Ir a Alomartes, puede ser considerado a priori, algo cómodo. La localidad se encuentra a los pies de Parapanda y a ella se accede normalmente atravesando la comarca de la vega lorquiana, todo llano y el municipio de Illora, que es donde la cosa se complica, solo un poco, con su corta subida.

     Nuestro calendario establecía esta marcha en el mes que estamos, pero con un poco más de km y dificultad, pero con el aliciente añadido de dar alas a los nuevos aguilillas que pululan por el club ávidos de kms y sed de venganza.

     Así las cosas, el periplo se iniciaba en Maracena, donde un total de 35 socios han partido con dirección a El Chaparral, pantano de Cubillas, Las Torres, Olivares, Tiena, Illora y Alomartes.

      Pintaba bien. Buen día, buenas sensaciones y como decía al principio, mucha ganas de dar guerra.
     El frescor matinal se ha dado por solventado a las primeras de cambio poniendo una marcheta exigente al grupo en un terreno favorable como es el llano hasta el embalse para después iniciar las consabidas hostilidades propias de una ruta como la de hoy con un continuo subir y (poco) bajar.
     Por si fuese poco, el paso por Olivares ha sido un visto y no visto, dejándonos a los pies del tramo, quizás más exigente del día, la subida a Tiena (con cortejo fúnebre incluido en el centro del pueblo) y la cansina carretera que lleva hasta la carretera de Córdoba. 
     Desde ahí, hasta Alomartes, un terreno favorable a excepción de la subidilla (la madre que la parió)  a partir del cortijo.

     La zona, propia para gente con ganas de "tralla", no deja indiferente a nadie. Hoy podíamos presumir de una ruta con unos paisajes espectaculares. El Cubillas es un remanso de paz a esas horas, los llanos desde la "cuesta del perro" hasta la bajada de Olivares nos ofrecían unas panorámicas de nuestra Sierra (aún nevada) increíbles y la bajada al pueblo con unas vistas de privilegio sobre un Moclín que hoy lucía radiante con un cielo limpio y azul como escolta.
     Los tonos ocres y rojizos de la caliza piedra del tocón del Gollizno también robaba algo de atención compartiendo codo con codo el protagonismo de la escena.

     Por cierto, ya están aquí. En las cunetas ya van apareciendo las primeras amapolas, limpias, radiantes, tiernas y débiles pero con un rojo que alegra la vista. Es un hecho irrufutable. La primavera ya la tenemos encima.

En Alomartes
     Después del breve descanso del guerrero, hoy en el surtidor (como siempre), al solecillo y con la tradicional foto de familia, iniciamos el regreso por la vega lorquiana, todos juntos hasta Illora, donde otra vez, el grupo pone pies en polvorosa aprovechando el terreno favorable.
     El paso por los pueblos de Obeilar, Escóznar, Valderrubio y Fuente Vaqueros, con la precaución pertinente, como está "mandao" pero el resto del tramo, a velocidades de "anda que os maten".


     Que "ganica" de que lleguen las etapas largas, "mae mía".

Quieres conocer algo de historia de ALOMARTES, pincha AQUÍ

FOTOS
(las fotos de hoy, de Manuel Ramal, Rafa Moral y Enrique)

lunes, 11 de marzo de 2019

Domingo 10 de marzo: TOCÓN DE QUÉNTAR

El grupo en la plaza del pueblo
     Son muchos los motivos por lo que elegí el deporte del pedal sobre cualquier otro (eso sí, sin desmejorar cualquier disciplina deportiva) es ni más ni menos lo que puede acontecer en cualquier salida encima de la flaca.
     Siempre se ha dicho, hasta la saciedad, que el ciclista está hecho de otra pasta. Claro, uno ve los datos tan significativos cuando ve en la tele cualquier prueba y se echa las manos a la cabeza.
     El pelotón ha rodado a una media de tanto por hora. Han estado tantas horas encima de la bici soportando las duras embestidas del viento, lluvia, frío y, por que no decirlo también, el temido calor.      A todo eso, en jornadas maratonianas que, una tras otra, componen cualquier periplo ciclista.
    Si a eso se le añade que no está permitido ponerse malo ni siquiera con un maldito y simple dolor de muelas, o lo que es peor, con una gastroenteritis que de al traste de cualquier aspiración triunfalista ya que no se te está permitido tomar ni siquiera una simple aspirina porque entonces te pillan los vampiros que rondan tu "chambre" en las horas iniciales de la madrugada criminalizándote hasta la saciedad, pues como que la cosa se complica en demasía.

     Digo esto, a todo esto buenas tardes/noches compañeros, porque este bendito deporte que nos ha tocado en suerte compartir entre todos tiene, aparte del canon profesional, y muy lejos de tales exigencias deportivas, eso de que uno coge su "flaca" al iniciarse el domingo, mira el calendario de ruta para ver que nos toca en suerte este día, un rápido y repetido repaso al tiempo vía Internet para ver que indumentaria elegir. 
     Esto de la indumentaria tiene mucha gracia. 
     Hay una época del año, esta que estamos ahora, en la que la salida de la marcha parece totalmente un carnaval al uso.
     Hay quien aparece pertrechado hasta las entrañas con ropa como si fuese a Siberia. La excusa, que estamos todavía en marzo (aunque tengamos una temperatura rozando los 25 grados).
     Otros, aparecen como si estuviésemos en el mes de agosto. Con ropajes propios de verano, eso sí, con las piernas y brazos más blancos que mandil de un panadero.
     Y otros, con más cáscaras que una cebolla, con la consabida presencia de ropa de invierno para las horas iniciales, pero que medida que avanza la mañana van desprendiéndose de capas, que van curiosamente dobladas acomodándose como mejor se puede en los bolsillos traseros de un maillot, al cual se le van dejando las costuras a punto de saltar como una traca de feria.

     Y en esto estamos cuando aparecemos en el punto de salida, como cada mañana para dirigirnos hoy al Tocón de Quéntar. 

     Toda la parrafada anterior viene al caso al destino de hoy.
   Siempre lo he dicho y lo mantengo. Vivimos en el mejor sitio del mundo para practicar el cicloturismo. 

     Una vez que te montas en la bici y empiezas a pedalear, te vas dando cuenta como a pocos kms. de la capital parece que entras en otra dimensión. 
     Resulta casi inaudito como no han transcurrido ni 15 km cuando te encuentras de bruces con un embalse, el de Quéntar, repleto de unas aguas provenientes de la Sierra, con un luz exuberante y una frondosa y constante vegetación que no desaparece en ningún tramo del recorrido. 
     Pinos, chaparros, almendros, algún que otro olivo, y sobre todo una amplia gama de florecillas que van adornado las cunetas dando ese toque de distinción que aporta la primavera.
     Una rápida vista al cielo, de un azul casi eléctrico, para cerciorarnos de que no hay ni un maldito cable que nos recuerde la civilización.
     Estas cosas, solo ocurren en Granada.

     Y allí, km a km nos hemos plantado en Tocón de Quéntar. Unos, los más avanzados, han rematado el periplo de la ida subiendo al emblemático puerto de los Blancares, con sus 1297 m. de altitud mientras hacían tiempo para que llegasen los demás.

     Después del breve, pero intenso refrigerio (lo de breve es por llamarlo de alguna forma ya que algunos han dado fehaciente cuenta de un suculento plato de choto al ajillo con la consabida cerveza a modo de desayuno.

     Los demás, sus ricas y suculentas tostadas con ese pan de la zona acompañadas de ese jamón y tomate que nos ha dejado los cuerpos más que satisfechos después de la ascensión de casi 20 km de carretera.

     El regreso, muy cómodo, ya que es todo bajada hasta la capital, donde nos hemos reagrupado en el lugar de costumbre para volver hasta Maracena con los bolsillos llenos de endorfinas, eso sí, con parada del grupo entero en la plaza de Colon (la de Granada, no la de Madrid), para inmortalizar mediante fotografía nuestro paso por la ciudad.

Si quieres conocer algo de la historia de Tocón de Quéntar, pincha AQUÍ

Curiosa foto con 4 parejas de hermanos miembros del Velo Club. Faltan los Hermanos Puertas y los hermanos Ramal.


(Las fotos de hoy, de Damián, Jose Maria, Manuel Ramal, Rafa Moral, Paco Negro, Abraham, Raimundo, Francis Galdón y Enrique)

domingo, 3 de marzo de 2019

Domingo 3 de marzo: BENALÚA DE LAS VILLAS

El nutrido grupo, inmortalizado en la entrada de Benalúa de las Villas.

     Amigos, simpatizantes y compañeros del Velo Club Maracena. Si algo está destacando esta temporada, entre otras cosas, es la participación. Y no solo se participación a secas. Participación con todas sus letras, aportando esa dosis extra que todo club necesita por parte de cada socio.

    Este año da gusto rodar. Y eso no quiere decir que otros años no gustase, no. Quiere decir que es una delicia ver en los inicios de la marcha, un pelotón superando la treintena, todos iguales, compartiendo y departiendo chascarrillos y dimes y diretes sobre el mundo mundial.

     A veces, el pelotón se convierte en un mentidero propio de barbería de la época donde se hilvanaba  con hilo fino cada bloque del noticiario de papel que algún voluntario iba relatando a "vox populi" para deleite del personal.

     Claro, hoy no había periódico de por medio. Encima de la flaca lo veo harto complicado pero como si lo hubiese. Cataluña, como es normal es la actualidad estrella, junto con algunas que otras que variaban desde los cabeza de fila política (vaya nivel que tenemos en este pais que es España) hasta las deportivas donde el amigo Rai (nuestro clasicómano por excelencia) nos ha recordado que estamos en tiempos de clásicas relatándonos que ayer sin ir mas lejos tenia lugar una de las más emblemáticas, la del tour de Flandes, con sus recorridos por trazados de pavés, caminos rurales y agrícolas,

     Y en ello estábamos, rodando tranquilos, en grupo compacto, de noticia en noticia cuando alguien ha dicho: "voy a poner al personal nervioso" y ahí se ha terminado el telediario. Se sube el ritmo, se estira el pelotón hasta limites insospechados y a volar. Tres o cuatro grupetos, bien nutridos de componentes y a solventar de la mejor manera posible el trance.

     Hoy nos ha llevado la ruta hasta Benalúa de las Villas, en las mismas puertas de la comarca de los Montes Orientales.
     La mañana aparecía tranquila. Buena temperatura y poco viento. El paso por el Cubillas nos deja una estampa idílica de un pantano casi a rebosar con todos los matices cromáticos posibles reflejados de unas sierras que lo rodean comandadas por nuestra querida Sierra Nevada.
     Destaca, una vez tomado el cruce de Colomera como los almendrillos reclaman su protagonismo apareciendo con todo su esplendor floral en una apabullante minoría entre un protagonista mar de olivos que domina toda la comarca.

     El paso por Colomera no deja indeferente a nadie. Luce esplendorosa con una luz, hoy líompia, que casi daña la vista debido al reflejo de sus encaladas fachadas.

     Un rápido descenso hasta la fuente del Cristino y vuelta a empezar. Una cómoda ascensión a puerto Guerra nos pone a los pies del pantano de Colomera, con su velador constate, Cerro del Cauro.
     
     A veces uno piensa, esto de vivir en Granada es un lujo. A pocos km. de la capital, vayas para donde vayas, que riqueza paisajística tenemos. Y esto de la bici, nos brinda la posibilidad de vivirlo en primera persona, con su consabido deleite para los sentidos.

     La llegada a Benalúa de las Villas, vertebrada en tres grupos se ha hecho de modo escalonado. Y aún siendo así, entre los más de 30 de nosotros, así como los amigos de la "Agrupa" (Agrupación Cicloturista Granadina) que también andaban por la zona y algún que otro grupeto que por allí ha aparecido han dejado sin resuello a un pobre camarero, a la vez que regente, del bar del lugar, culé de corazón, que hoy reflejaba una sonrisilla a base de muecas y reojos entre los parroquianos madridistas (que por cierto hoy estaban muy calladitos y cabizbajos)

     El regreso, muy cómodo hasta la llegada la ascensión de Colomera que ha sido un vuelta a empezar. Nuevos grupos y nuevos ritmos.

     Al final, todos reagrupados en Albolote, como debe ser, y con el buen sabor de haber pasado un buen domingo de bici. Que más de puede pedir.

     Si quieres conocer algo de historia de Benalua de las Villas, pincha AQUÍ

(las fotos de hoy, de Antonio Gutierrez, Jose Maria, Francis Galdón, Rafa Malagón, Manuel Ramal, Rafa Moral y Enrique)

domingo, 24 de febrero de 2019

Domingo 24 de febrero: CIRCUITO DE DÚRCAL

Parte del grupo en el Zahor, donde hemos dado cuenta del merecido refrigerio y habilidado el control de firmas
    Dúrcal venía a ser, como diría yo, un pueblo ligado a la costa. Todo el mundo lo tiene localizado en el mapa pero gracias al, llamémosle progreso, las carreteras van poco a poco saliéndose de los núcleos urbanos dejando a los pobres pueblos así como desvalidos.

     Claro, por un lado está ese motivo, y por otro, habría que escuchar a los vecinos suspirar de alivio cuando se enteraron de que los coches cargados de gentes ávidas de playa dejarían de pasar por su maltrecha calle de adoquines, que aún se conserva, como es el caso de Dúrcal.
Cuesta imaginar que por esa calle pasaban otrora irremediablemente todos y cada uno de los vehículos que por el motivo que sea iban o venían de la costa granadina.

     Hago recuento para ver cuantos pueblos dejamos de atravesar yendo a la costa; Granada capital, Armilla, Alhendín, Padul, Dúrcal, Lecrín, Béznar (bonito nombre) y como no, Vélez de Benaudalla con sus exquisitos pestiños, que era parada obligatoria antes de ver los primeros atisbos de mar una vez atravesados los añorados caracolillos.
Incluso para recorrerlo en coche, tienen un sabor especial. Sólo hay que invertir algo más de tiempo, no mucho más de lo que se invierte en ir a la playa, y recorrerlos. Estoy seguro que compensa ese tiempo con los paisajes que se disfrutan por la zona.

     Cuento esto porque cuando se ideó esta marcha a Dúrcal, no sólo sería una marcha más al uso. Se pretendía, dar a conocer para algunos y recordar para otros, que ese pueblo, hoy olvidado, tiene su encanto y que debería ser lugar de culto para todo ciclista que se precie.


     Y así ha sido. Hasta tal punto, que una parte nutrida del grupo no sabia ni por donde se entraba al pueblo según se marcaba en el libro de ruta realizando el recorrido justo al revés pero bueno, al fin y al cabo, y sea del modo que sea, todos hemos visto la calle principal de municipio, su plaza con sus campanas tañendo al viento la llamada a misa, su estatua homenaje a la insigne Rocío Dúrcal, que tomó prestado el bonito nombre del pueblo para apellidarse artísticamente y como no, el famoso pilarillo rodeado de exuberante vegetación, situado a los pies del emblemático puente de lata, obra de aquel señor apellidado Eiffel y de nombre Gustav, que dejó en nuestra provincia su seña de identidad con obras tan mastodóndicas como el puente de hierro de Dúrcal y el Puente del Hacho en Alamedilla, en pleno corazón de la comarca los montes orientales.

     En el terreno deportivo, completamos el mes de febrero con una temperatura pre-primaveral, y en particular hoy, además sin el temido viento que por allí suele hacer acto de presencia, si no es en la ida, en la vuelta.

     Por tal motivo, se ha rodado a base de bien, en un principio con la consabida contención del ritmo por mantener el grupo, hoy el más numeroso de lo que va de temporada, 36 ciclistas, hasta que a las primeras de cambio, coincidiendo con el inicio del puerto del Suspiro del Moro se han formado los clásicos grupetos.

     Aún así, se ha rodado con una media más que alta para la altura de temporada que estamos. Viendo esto, estoy deseando que lleguen las marchas cargadas de kms. a ver si así nos tomamos las cosas con un poco de más calma.

     El regreso, hemos repetido con el pueblo de Padul, atravesando su núcleo urbano y ascendiendo su cansina rampa para llegar a los llanos del Puntal y desde ahí hasta el Suspiro. El resto ha sido volar.

     Sin duda, un gran día de ciclismo. El domingo que viene, más y, a ser posible, mejor.

     Para ver algo sobre la historia del pueblo, pincha AQUÍ

FOTOS
(hoy las fotos son de Rafa Moral, Damián, Francis Galdón, Jose María y Enrique)

domingo, 17 de febrero de 2019

Domingo 17 de febrero: ILLORA

En el Surtidor de Santa Ana, en Illora, donde siempre somos bienvenidos

     Hay ganas, y muchas, de rodar. Si, de rodar. Ya sea en grupo compacto, en grupeta, pero rodar al fin y al cabo. 
     ¿Quien se resiste con este tiempo que llama a indumentarias más veraniegas y una ruta cómoda, casi llana con el siempre conocido repecho para subir a Illora y si por si fuese poco, la rampa de San Rogelio, con su desnivel del 12% prácticamente al final del trayecto de ida?

     Hoy se preveía, como así ha sido, un rodar controlado y en grupo, salvo algún que otro escarceo que servia de ariete a un pelotón que se presentaba en Illora con una media más que aceptable.

     La temperatura, junto con el escaso viento (nada que ver con ayer, lo del viento digo) y la facilidad del regreso han tirado de testosterona y nos hemos plantado en Lachar en un santiamén para después, eso si, venir más cómodamente hasta el lugar de reagrupamiento en Mercagranada, desde donde cada cual, ha tomado rumbo a su templo.

     En esta tercera marcha de la temporada seguimos con la tónica inicial de la gran participación. Illora ha congregado a 32 rodadores, que no está nada mal. Esto marcha.

     Las fotos, de los "Rafaeles" (el Moral y el Malagón) junto con la gran la mayoría de Rai, que hoy le ha tocado la difícil tarea de salvaguardar la seguridad del grupo desde el coche junto a nuestro querido, y no siempre valorado, Pepe Puertas.

     Conoce la historia de Illora, pinchando AQUÍ

domingo, 10 de febrero de 2019

Domingo 10 de febrero: IZNALLOZ

     
El grupo posando en la entrada de Iznalloz, una vez reagrupados todos. El resto, hasta un total de 32,  nos esperaban en Deifontes

     Primera marcha en ruta de esta temporada 2019 después de la protocolaria visita del domingo pasado a nuestra patrona la Virgen de Dorleta.

    Este año queríamos empezar homenajeando una de las carreteras más tranquilas de la provincia, la remodelada vía que va desde Deifontes a Iznalloz.

    Una mañana fría nos recibía a la hora de partida con un nublado que ha dejado a más de uno descolocado de ver "chorrocientas" mil veces el parte meteorológico, que anunciaba sol y temperatura agradable.

     El frescor de la mañana ha dictado las normas. Rodar, rodar y rodar. Y vaya manera de rodar. La ausencia de tramos de subida ha obligado a un pelotón más que nutrido, 32 flacas rodaban hoy con los colores del velo club, a pedalear con una media más que considerable para la altura de temporada que estamos, que no es otra que la inicial.

    Así las cosas nos hemos plantado en Iznalloz, con un pelotón fraccionado en varios grupetos que de un modo u otro han solventado el tramo de la ida de la mejor manera posible.
Una vez reagrupados todos, fotos de rigor y vuelta por el mismo sitio, esta vez "juntitos" hasta Deifontes donde hemos dado sabida cuenta de unos merecidos desayunos acompañados del control habitual firmas.

    El regreso, mucho más cómodo y tranquilo, se ha visto alterado en las inmediaciones del Cortijo de Arenales.
    Un pinchazo debido al mal estado del asfalto de la zona, ha llevado a nuestro compañero Pablo a caer en mitad del pelotón siendo rebasado literalmente por encima por más de un integrante del mismo.

    Por suerte, solo ha sido el susto de la caida y poco más que se arregla con algo de yodo, vamos lo que viene siendo chapa y pintura.

Conoce la historia de Iznalloz, pinchando AQUÍ

El espíritu del Club.

     Ha sido acontecer la caída y, automáticamente, los 25 componentes que formaban el pelotón han decidido parar en seco para atender, esperar y reparar los daños propios ocasionados por la caída.
Así da gusto, si señor.

domingo, 3 de febrero de 2019

Domingo 3 de febrero: OFRENDA FLORAL VIRGEN DE DORLETA

   
Estimados compañeros. Hoy, como viene siendo habitual cada domingo primero de febrero, hemos iniciado la temporada ciclista como mandan los cánones, con ofrenda floral a nuestra patrona, la Virgen de Dorleta, en Armilla, y rodando que es de lo que al fin y al cabo se trata.
     Después de unos años en los que la jornada terminaba en la ofrenda floral ya que el tiempo nos dejaba en el dique seco, fijaros que cosas, en el dique "seco" por causa de la lluvia. Que contradicción, ¿no?.

     Pues eso, que hoy con un día espléndido, soleado, a priori fresco, y que después hemos tenido un acompañante cansino como es el viento que nos ha dejado más bien fresquitos, nos hemos plantado 35 compañeros en Armilla para rendir tributo y pedir amparo a nuestra patrona en un acto que no ha faltado de nada.

     Público a rabiar. Calculo que entre los 150 y 200 ciclistas allí congregados escuchaban los actos protocolarios que daban el pistoletazo de salida a una temporada que viene cargada de kms y de ilusiones encima de la flaca.

    Como viene siendo de costumbre en Armilla, cada año se rinde homenaje a figuras de este deporte. Este año, el elegido ha sido la malograda promesa del ciclismo granadino "Picolo", tristemente fallecido en accidente de tráfico hace unos años.

     No podía faltar también, los rezos y posterior bendición a todos los presentes por parte del párroco de la localidad.

    Una vez concluidos los actos, y terminado el merecido y tradicional desayuno ofrecido por el club a los socios participantes hemos completado el recorrido establecido en el calendario de marchas que era dirigirnos a Mayerling para ir  a la La Malahá, Santa Fe, Atarfe, Albolote y Maracena.


    Para terminar, un almuerzo de hermandad en Lachar ha servido para dar por iniciada esta nueva andadura que nos llevará, a lo largo de 9 meses por toda la geografía granadina recorriendo algo más de 4000 km.

Conoce la historia de la Virgen de Dorleta, pinchando AQUI

    Feliz temporada a todo el mundo.

FOTOS                                 Ruta RELIVE

miércoles, 30 de enero de 2019

INICIAMOS LA TEMPORADA 2019

     Bueno amigos, ya estamos aquí de vuelta. Un año más, dispuestos a contaros los avatares de esta nueva temporada que comienza el próximo domingo día 3 de febrero con la tradicional ofrenda floral que todos los años realizamos a Nuestra Patrona la Virgen de Dorleta en Armilla.

     Una vez concluidos los actos protocolarios, rodaremos juntos los primeros km de la temporada y lo festejaremos como es debido con un maravilloso a la vez que suculento almuerzo de hermandad en la Cafetería los Arcos en Lachar.

     Bienvenidos todos, amigos y simpatizantes del Velo Club Maracena.

     Nos vemos en la carretera.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Domigo 1 de diciembre: FIESTA FIN DE TEMPORADA 2018


     Y llegó el día en el que clausuramos la temporada 2018. Y lo hacemos como mandan los cánones, con un almuerzo y los actos de reconocimientos a todos los socios que han participado este año.
     Un día grato, ameno, para recordar.
     El año que viene, más. 

     Ya estamos preparando la temporada 2019 que esperemos sea igual de ilusionante que esta.
Nos vemos en la carretera compañeros.